Rubén Cabeza Fraile DO


La osteopatía es una medicina no convencional cuya filosofía es tratar a la persona de forma global y no sólo los síntomas. Enfatiza la relación de las diferentes estructuras del cuerpo entre sí, la nutrición, el entorno que rodea a la persona y la capacidad del cuerpo para recuperar su equilibrio.

Contribuye a favorecer la prevención y resolución de cualquier alteración de la salud de una persona, ya sea muscular, articular, visceral o emocional, sea cual sea su edad (bebés, niños, adultos, embarazadas, ancianos, etc) o actividad laboral, física, etc.

Para ello, estimula los recursos naturales de la persona para que recupere por sí misma el equilibrio de sus funciones.

El tratamiento osteopático utiliza diferentes técnicas manuales, así como recomendaciones nutricionales, posturales, de actividad física, etc. siguiendo estos principios básicos.

Embarazadas y niños:

La osteopatía ya se ocupa de la persona antes de su nacimiento. Mejora la calidad de la mujer durante el embarazo y después del parto. En los bebés reequilibra todo su organismo después del nacimiento para facilitar un mejor desarrollo. En los niños contribuye a que su crecimiento sea de la mejor calidad posible.

Algunos ejemplos en los que la osteopatía puede ser útil:

- Seguimiento del embarazo en colaboración con el ginecólogo.
- Dolor lumbar, ciática, problemas circulatorios en el embarazo.
- Postparto: cesáreas y episiotomía, dolor pélvico, reequilibrio de los tejidos.
- Reequilibrio del cráneo del bebé después del parto normal, con fórceps, ventosa, cesárea.
- Cólicos, otitis, infecciones respiratorias, trastornos del sueño, hiperactividad, prevención de problemas dentales.
- Prevención y tratamiento de la escoliosis, asma, afecciones de garganta, traumatismos.

Adultos y personas mayores:

La osteopatía contribuye a que el adulto disfrute de una buena calidad de vida a través de la prevención y recuperación de las alteraciones de la salud. También aumenta la efectividad de otros tratamientos médicos que se estén realizando, ya que mejora el funcionamiento general del organismo y permite al cuerpo asimilar mejor el tratamiento.

En las personas mayores, la osteopatía ayuda a que mejoren considerablemente su calidad de vida, su estado de salud en general, la movilidad de las articulaciones y la circulación, permitiendo a su cuerpo afrontar en mejores condiciones el proceso natural de envejecimiento.

Algunos ejemplos en los que la osteopatía puede ser útil:

- Trastornos digestivos: acidez, reflujo, estreñimiento, colon irritable, hemorroides...
- Trastornos respiratorios: infecciones, sinusitis, faringitis, afonías, dificultad respiratoria...
- Trastornos circulatorios: varices, hinchazón de piernas, mala circulación...
- Trastornos uroginecológicos: síndrome premenstrual, dolores y problemas menstruales, dificultad para la concepción, cistitis, menopausia, incontinencia urinaria...
- Trastornos urológicos en el hombre: próstata, impotencia...
- Trastornos en músculos, articulaciones, ligamentos, tendones...
- Columna vertebral, hernias discales, ciática, artrosis, artritis, migrañas, vértigos, estrés, alteraciones del sueño...
- Traumatismos y postoperatorios.
- Deportistas: prevención, recuperación de lesiones y mejora del rendimiento.